La muerte se disfraza de hoz,
un presente que termina de raíz,
allá se escuchará tu voz,
y ya no volverás a sonreír.
un presente que termina de raíz,
allá se escuchará tu voz,
y ya no volverás a sonreír.
Tal vez te rías en el cielo,
de un calendario santoral,
al que te aferraste diciendo:
¡que no me perturben la paz!
Santos beatificados para rezar,
mientras vamos malviviendo,
en un mundo superficial y vanal,
que todos estamos padeciendo.
Suma de corazones rotos,
llenos de odio y codicia,
las pantallas han conseguido,
que prime solo la envidia.
Al santoral le pido al marcharme,
que reze por los que se quedan,
a mí ya nadie me convence,
que puedo morir si quisiera.
-- Rafael Mellado Landauro --
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