A ti que brillas en el cielo,
y brindas luz cada día,
permíteme que el consuelo,
sustituya a la algarabía.
Recuerdo que estás presente,
y aunque ya no estés con nosotros,
hablar de ti se supone,
que es por quererte allá donde vamos.
No dejes que me duela,
una ausencia tan dispar,
porque ya no estés ahora,
¡yo tengo que remontar!
A todos nos llegará ese momento,
en el que vamos a partir,
a un mundo desconocido,
y dejaremos de sentir.
Espera que llegue mi llamada,
no tengas prisas al respecto,
debería quedarme tiempo...
¡Para demostrarte lo que siento!
y brindas luz cada día,
permíteme que el consuelo,
sustituya a la algarabía.
Recuerdo que estás presente,
y aunque ya no estés con nosotros,
hablar de ti se supone,
que es por quererte allá donde vamos.
No dejes que me duela,
una ausencia tan dispar,
porque ya no estés ahora,
¡yo tengo que remontar!
A todos nos llegará ese momento,
en el que vamos a partir,
a un mundo desconocido,
y dejaremos de sentir.
Espera que llegue mi llamada,
no tengas prisas al respecto,
debería quedarme tiempo...
¡Para demostrarte lo que siento!
-- Rafael Mellado Landauro --
No hay comentarios:
Publicar un comentario