Y por qué lloran Señor,
todos los días te pueden rezar,
sin el hábito nazareno,
allí estás en tu altar.
La pena de no estar en la calle,
la alegría bullanguera,
distorsiona y confunde,
a la gente nazarena.
Reza y ama a diario a tu Señor,
no penes por un día de pasión,
truncado por la lluvia y los truenos,
que hacen más grande a tu Dios.
Él ha traído el agua bendita,
el campo, la vida, lo agradece,
no llores hermano penitente,
tu Señor siempre estará presente.
todos los días te pueden rezar,
sin el hábito nazareno,
allí estás en tu altar.
La pena de no estar en la calle,
la alegría bullanguera,
distorsiona y confunde,
a la gente nazarena.
Reza y ama a diario a tu Señor,
no penes por un día de pasión,
truncado por la lluvia y los truenos,
que hacen más grande a tu Dios.
Él ha traído el agua bendita,
el campo, la vida, lo agradece,
no llores hermano penitente,
tu Señor siempre estará presente.
-- Rafael Mellado Landauro --
No hay comentarios:
Publicar un comentario