jueves, 15 de mayo de 2014

Ni contigo ni sin tí, by Ninno Wicket

Nuestro amigo iracundo Ninno Wicket quiere compartir con nosotros un sentimiento que seguro que a muchos nos es familiar. ¡Gracias Ninno!

Hoy la he visto, hemos ido a tomar un café como casi todas las semanas, unos instantes inolvidables cuando estamos juntos, cuando estamos hablando, cuando mi mirada se clava en sus ojos, cuando su melena castaña se mueve, cuando se ríe con alguna de mis tonterías, esas tonterías que se dicen cuando los nervios no paran de hacer de las suyas en el estómago, cuando pasamos toda la tarde agarrados del brazo, cuando caminamos bajo la luz tenue del sol cayendo a media tarde; en esos momentos pido que el tiempo se detenga, que las horas no corran, que los minutos se conviertan en semanas, que este maldito reloj se pare y estos momentos que estoy junto a ella sean infinitos y no terminen nunca, pero el tiempo, ese maldito viejo que no para ni un momento dice, basta; es la hora, es hora de volver a la vida real, es la hora de volver al camino empedrado de horas, minutos y segundos cuando no estoy junto a ella, porque un sólo instante sin ella es como la fría noche de invierno que me va meciendo dormido por este camino que es mi vida, donde mi corazón está congelado y no quiere latir si no es de amor, y ¿sentir? Sentir, ya no siente nada. Y en esta realidad cuando estoy en casa, pienso y me enfado conmigo mismo, y al brotar una lágrima digo ¿Por qué? ¿Por qué no le he dicho nada, porque mi corazón no habla por mí? ¿Por qué es tan difícil decir lo que siento? ¿Por qué nunca le he dicho "Te Quiero", “Te Amo”? ¿Por qué? ¿Por qué? Creo que ya lo sé, es miedo, ¿Miedo? Sí, miedo, miedo a perderla, miedo a asustarla, miedo a no tener estos momentos de café junto a ella, miedo a sentir mi vida vacía, miedo a que por la ineptitud de mis sentimientos se aleje.
Después de mucho reflexionar, creo que de mis labios nunca saldrán esas palabras, esa frase que a veces resulta tan fácil pensar y tan difícil decir, creo que esas palabras, esos sentimientos, me los guardaré para mis adentros, nunca podré decírselo mirándola a los ojos, pues prefiero sufrir a perderla.

Hoy la he visto, más guapa que nunca...

miércoles, 14 de mayo de 2014

Ya está bien, by Nacho Jurado

Nuestro amigo iracundo Nacho Jurado nos envía esta reflexión. ¡Gracias Nacho!

¿Hasta cuándo vamos a aguantar este cachondeo? ¿Qué más tienen que hacernos esta panda de sinvergüenzas sin escrúpulos? Nos roban en nuestra misma cara, viven como reyes a nuestra costa, se ríen de nosotros... Ahora aprovechan un asesinato para volver a hacer su campaña y nos tachan a la sociedad poco menos de asesinos, porque la culpa es nuestra, por intentar denunciar esta injusticia en las redes sociales... Sí, esta es la última invención de nuestro gobierno, perseguir al tuitero de turno por dar una opinión o en el 98% de las ocasiones por hacer un chiste de lo sucedido porque ya no le quedan lágrimas de pena, porque no ve un futuro para él y sus hijos. ¿Por qué no investigan sus sueldos y sus derroches, sus trampas, sus mentiras? Y no me vengan con que no se puede insultar, porque eso es lo que hacen con todos nosotros, insultarnos día tras día... ¿Hasta cuándo vamos a aguantar ésto? Ya está bien.

viernes, 9 de mayo de 2014

El puente palos, by Pepe Manolo

Mi amigo iracundo Pepe Manolo nos manda este artículo. ¡Muchas gracias!

Recuerdo un juego al que jugaba en el recreo cuando era pequeño, nosotros lo llamábamos “El puente palos”. Supongo que muchos de vosotros también habréis jugado, y seguro que cuando os hicisteis mayores os habréis preguntado lo mismo que yo… por qué nos gustaba jugar a un juego que consistía en dar golpes al que se la quedaba sin que te “pillara”.

Recuerdo que de todos los que jugábamos, casi todos dábamos golpes flojitos, y digo casi todos, porque había uno que era más fuerte y del que todos nos acobardábamos a la hora de golpearlo, “El Seve”. Recuerdo que “El Seve” era el que más fuerte pegaba y al que nadie podía tocarlo, o sí, pero te tenías que atener a las consecuencias…

Han pasado muchos años y ahora que no le encuentro la explicación a este juego, ni la diversión por la que jugaba, me doy cuenta que sigo jugando al mismo juego aun sin quererlo. Pero han cambiado algunas cosas. Ya no juego con mis aún mejores amigos Rubén, Raúl, Antonio… Ahora ya no es un juego, ahora es cuando veo que seguimos jugando a darnos golpes unos a otros sin que nos pillen (no pidiendo facturas para no pagar IVA, empresarios con trabajadores sin dar de alta o dados a menos horas de las que echan, gente que tampoco quiere que los den de alta para seguir cobrando el paro,…. y podría seguir). En definitiva algunos siguen golpeando a otros; pero claro, también sigue jugando “El Seve”, que en este caso es más fuerte aún, y ya no solo te acobarda señalarlo, sino que sabes que da igual, nadie lo va a tocar ni te van a dejar tocarlo (Casos ERES, GURTEL, URDANGARIN,… y aquí sí que podría seguir y mucho).

Pues sí, lo dicho, jugaba y seguimos jugando, porque por mucho que nos quejamos todos, sigo viendo lo mismo en las urnas.

P.D. Sigo siendo amigo de “El Seve” aunque no lo vea. A estos otros “SEVES” es mejor que no los vea…

martes, 6 de mayo de 2014

Carta a nuestros abuelos

Queridos abuelos,

Es verdad que ahora mismo no son buenos tiempos para la vida, estamos sumidos en una crisis no sólo financiera sino política, social y yo diría que hasta de valores, pero me pongo a pensar en cuando vosotros erais jóvenes y se me ponen los pelos de punta.

Sobrevivisteis a un sistema dictatorial represivo y persecutorio donde la corrupción de los poderosos era aceptada socialmente. Ahora también hay corrupción, es verdad, pero no comparable con la de aquella época. Sufristeis la sinrazón de una Iglesia demente defendida por el estado; y tampoco es que ahora la Iglesia sea muy sensata, pero de vez en cuando ya se ve alguna pequeña luz entre las sombras. Los que se atrevían a organizar alguna manifestación eran reprimidos fuertemente y posiblemente pasaban el resto de sus días en la cárcel; nada que ver con las protestas de hoy, que quizás en algunas aún se producen actos violentos, pero ya sabemos que tontos hay en todas partes. En vuestra época la mujer se consideraba casi como un ser inferior, sin total potestad para sus actos; hoy, a pesar de algunos proyectos de ley que esperemos no se lleven a cabo, la mujer es plena de derechos y dueña de sus decisiones. La educación en aquellos tiempos era accesible sólo para algunos privilegiados y por supuesto totalmente sesgada por el catolicismo; hoy en día podemos decir que tenemos una educación más o menos de calidad, aunque algún ministro que otro se empeña en hacerla cada vez más elitista. La sanidad antes dejaba bastante que desear, ya sea por los pocos avances científicos o por la mediocridad de los dirigentes; actualmente la sanidad funciona medianamente bien, a pesar de que con los recortes de nuestros gobernantes se esté perdiendo su gratuidad, calidad y universalidad.

Muy mala época las que os tocó vivir, abuelos, pero gracias a vuestra lucha, tesón e inconformidad habéis hecho de nosotros unos nietos que no toleran las injusticias de este país. Sois nuestros héroes de verdad.

Córdoba, 6 de Mayo de 2068.


lunes, 21 de abril de 2014

El voto milonga

Siento una gran admiración por los responsables de las campañas electorales del PSOE en estos últimos años. Son unos eruditos de la lengua española. Utilizando complicadas figuras literarias entrelazadas como el hipérbole, el hipérbaton y el oxímoron, han acuñado una expresión realmente asombrosa: “el voto útil de la izquierda”. Analicemos su técnica término a término:

- “el voto”: Una milonga. Nos hacen creer que realmente estamos en democracia cuando todos sabemos que la actual ley electoral tiene de democrática lo que yo tengo de arzobispo de Teruel.

- “útil”: Otra milonga. Nos convencen que sólo sirve si les votamos a ellos, cuando un voto útil a un inútil deja de ser útil.

- “de la izquierda”: Y otra milonga. Dicen que son de izquierdas con el puño al alza cantando la internacional; con la otra mano, escondida por supuesto, están robando y pelando langostinos.

Señoritos autonombrados socialistas, no nos vengan de nuevo con este cuento, que ya nos lo sabemos. Ahora que comienza la campaña electoral para las elecciones europeas nos bombardearán con “el voto útil de la izquierda”… pero nosotros, que ya estamos a prueba de bombas, lo entenderemos como “el voto milonga”.

martes, 8 de abril de 2014

Parecidos razonables

A mí las Redes Sociales me recuerdan a menudo a la Semana Santa.
En el mundo digital, muchos hacen ver lo generosos, tolerantes y altruistas que son con fotos denunciando injusticias y escribiendo frases filosóficas de ejemplos a seguir.
En el mundo cofrade, muchos hacen ver lo buenos cristianos que son y lo mucho que aman al prójimo yendo de punta en blanco delante del paso, y santiguándose en cada parada de la procesión.
Pues cuidado, porque ambos mundos están plagados de expertos en dar consejos y lecciones de vida que ellos mismos no siguen. Y oye, que cada uno es libre de publicar lo que quiera, y a quien le guste ir en una procesión pues estupendo… lo que criticamos es esa incoherencia que se da a veces entre palabras, actos y actitudes… esto es, la hipocresía y el postureo.
Bienaventurado el que hace, no el que se hace ver. Bienaventurado el que ayuda, no el que predica que ayudemos. Bienaventurado el que ofrece, no el que convence a otros para que ofrezcan.
A mí la Semana Santa me recuerda a menudo a las Redes Sociales.

miércoles, 5 de marzo de 2014

El consejo del marciano

Yo una vez conocí a un marciano.

Hace algunos años organizábamos partidos de baloncesto los martes después del trabajo. Un día, por medio del amigo de un amigo se vino a jugar un muchacho joven, guapo y rico. Tenía un puesto de directivo en una gran empresa eléctrica (de la que su padre era socio), y unas Nike Jordan de coleccionista compradas en la tienda NBA de la 5ª Avenida de Nueva York. Al acabar el partido fuimos a echar una cervecita, típico ritual. Con la segunda caña y la tapa de aceitunas, comenté que estaba ahorrando para comprarme un coche; el marciano se unió a la conversación y me aconsejó muy sabiamente: “Pues a ti te pega un Porsche Carrera GT, además ahora no están mal de precio”. Se hizo el silencio. No sabíamos si era de broma o hablaba en serio. ¿Que a mí me pega un Porsche Carrera GT? Yo pensaba en un Seat Ibiza. ¿De verdad este tío se cree que yo me puedo comprar un Porsche Carrera GT? Pues sí, así lo creía.

No es que nuestros políticos, banqueros, grandes empresarios y altos directivos sean mentecatos, egoístas o avariciosos… es que son marcianos. Son especies humanoides de otro planeta que nunca sabrán gobernar adecuadamente ni comprender las necesidades de los terrícolas… simplemente porque no son terrícolas.
En su mundo no hay preocupaciones por la hipoteca ni por la factura de la luz. No hacen cuentas para ver si se pueden comprar un frigorífico nuevo. No buscan y rebuscan en internet para encontrar vuelos más baratos. Porque en Marte todo es diferente, todo es fácil y todo está hecho.